Es frecuente encontrar personas que no están satisfechas con el aspecto de sus glúteos. La flacidez, el volumen reducido, los “hoyitos” y depresiones o una distribución poco adecuada de la grasa produce un aspecto poco estético de esta región anatómica. Existen procedimientos quirúrgicos que se ajustan a las necesidades específicas de cada paciente.
En ocasiones nuestras pacientes se quejan de depresiones en la región glútea, que son perceptibles incluso con la ropa puesta. Algunos de estos hundimientos son verdaderas adherencias de la piel a estructuras más profundas como la fascia o el músculo. Estos casos pueden mejorar significativamente con procedimientos quirúrgicos. También el doble pliegue glúteo, la banana subglútea, que es ese pliegue paralelo al pliegue glúteo, situado en la parte posterior y superior del muslo, puede mejorar significativamente con técnicas quirúrgicas. Esto se puede lograr con lipoescultuta o impante.

REMODELACION Y AUMENTO DE GLUTEOS CON GRASA PROPIA

El glúteo también puede aumentarse empleando para ello la propia grasa de la paciente, evitando en este caso el uso de implantes y ofreciendo un resultado totalmente natural. A veces, los pacientes consultan por flacidez, sobre todo aquellos que han sufrido una pérdida de peso considerable, con aplanamiento y descolgamiento de la piel de la región glútea. En estos casos puede hacerse una cirugía de elevación que en ocasiones se asocia a un aumento cuando la elevación por sí sola no consigue un resultado del todo satisfactorio. Así, podemos remodelar el contorno general del glúteo mediante injertos de grasa autóloga, tejido extraído de la propia paciente mediante liposucción mejorando y dando una remodelacion corpoal que asegura una total compatibilidad, evitando los problemas asociados a los materiales de relleno sintéticos -entre otros la reabsorción de los mismos y necesidad de repetir el procedimiento-, y aunando los beneficios que produce la propia liposucción en otras zonas del cuerpo. Este procedimiento es más versátil, en cuanto a que situamos la grasa allí donde más la necesitamos sin las limitaciones inherentes a los implantes.

GLUTEOPLASTIA DE AUMENTO CON IMPLANTES

Podemos aumentar el volumen de unos glúteos poco desarrollados mediante la inclusión de un implante mediante técnica intramuscular. En general destinamos este procedimiento a personas sin flacidez cutánea asociada o cuando ésta es mínima. La recuperación es bastante rápida, si bien hay que tratar de evitar ejercicios que impliquen la contracción de la musculatura glútea, como escalar o subir escaleras en los estadios iniciales de la recuperación. Utilizamos un implante que colocamos realizando una incisión menor de 8 cm en la región interglútea, y llegando al músculo glúteo mayor, que separamos en dos secciones, una más superficial y otra más profunda, y en esta última es donde insertamos las prótesis. La cicatriz quedará oculta entre ambos glúteos y no se notará.

CICATRICES

Es frecuente encontrar personas que no están satisfechas con el aspecto de sus glúteos. La flacidez, el volumen reducido, los “hoyitos” y depresiones o una distribución poco adecuada de la grasa produce un aspecto poco estético de esta región anatómica. Existen procedimientos quirúrgicos que se ajustan a las necesidades específicas de cada paciente.
En ocasiones nuestras pacientes se quejan de depresiones en la región glútea, que son perceptibles incluso con la ropa puesta. Algunos de estos hundimientos son verdaderas adherencias de la piel a estructuras más profundas como la fascia o el músculo. Estos casos pueden mejorar significativamente con procedimientos quirúrgicos. También el doble pliegue glúteo, la banana subglútea, que es ese pliegue paralelo al pliegue glúteo, situado en la parte posterior y superior del muslo, puede mejorar significativamente con técnicas quirúrgicas.